31/1/12

Trabajo.

Han pasado 365 días, en los que nada más que un dolor agudo se encontraba en mi espalda. Dónde todo estaba muy limitado para mí y apenas lograba encontrar el sitio en el que me tenía que situar. Todo estaba perdido en mares de olvido.

Han pasado 365 días más, sin ser útil para el mundo que me rodea. Ni tan siquiera la experiencia de la que disponía ha servido para lograr encontrar un trabajo que me hiciera sentir realizada.

Han pasado unos meses, en el que las decisiones, ideas, pensamientos, han sido un coctel explosivo en mi cabeza. He pasado desde querer estudiar y comerme el mundo, a no querer hacer nada. Desde comenzar a estudiar algo en lo que buscaba un "futuro" y ver que realmente no sirve para nada. Pero aún así, yo sigo concienzudamente cada día asistiendo a clase, para buscar ése "futuro".  Aún así no me siento bien del todo.
Pero hoy, hoy ha comenzado una nueva etapa en mi vida. He vuelto a sentir ese dolor en la espalda, ese sueño mañanero, esas madrugadas de carreteras blancas y arboles helados. De manos frías y labios cortados. Hoy he comenzado a trabajar, después de muchísimo tiempo buscándome un pequeño huequecito en el mundo. Qué sería del mundo sin mí?, y de mí sin el mundo que me rodea?. Nada.

Me duelen las manos, la espalda, tengo muchísimo sueño, me siento agotada fisicamente, pero me siento útil y éso para mí, era muy necesario. Aunque no sea el mejor trabajo del mundo.

Miss.

30/1/12

Lucha inútil.

Anoche me dí cuenta de algo... El tic - tac no deja de sonar. El paso de alguien que camina no cesa. Aquella niña que pide caramelos, llora hasta conseguirlos. El tren sigue la serpeteante vía. Las nubes siguen sin demostrarnos su olor. Un estrella que cae del cielo, dejando su estela. El perfume que anoche se posó sobre mi cuello, ya no huele. Mi pelo se riza sólo con la humedad que hay en casa. Un tintineo se oye en el silencio, es una gota de agua que no deja de caer por algún sitio que no logro ver. Ésos libros que han sido deborados por mis ojos, manoseados y doblados, siguen soportando polvo en la estanteria. Me llega un leve aroma a incienso. Si cierro los ojos, soy capaz de imaginarme volando. Una pareja se demuestran caricias de amor sobre unas sábanas tibias. Mientras que los amantes escondidos, se muerden en la boca.

El tic - tac del reloj no deja de moverse. Sigue avanzando aunque yo me quede sentada en esta silla y no me moviera durante un día entero. Sería como si por mí el tiempo no hubira pasado, pero la realidad, es que el tiempo no se ha parado. Tu sigues respìrando y pensando por tí. El sigue saciando su sed. Ellos prometen seguir jugando a ser niños. Un avión sobre vuelva mi cabeza. La risa de una niña se cuela por mi ventana. El sol está entrado por las ranuras de mi ventana. 

Por más que lo intento. Por más veces que intente luchar contra el tiempo. Nunca consigo más que cansarme en el intento.

Miss.

29/1/12

Volviendo...

Son muchos los días en que me he ausentado, sin saber muy bien cómo ni por qué. A veces es como si las letras se escaparan por los poros de mi piel, dejándome vácia y sin remedio para poder solucionarlo. Lo que no quiere decir es que me ausente de todo, pues en todo momento estoy atenta a recibir letras, sms, palabras, cualquier cosa. Sí, digamos que estoy receptiva pero no comunicadora.

Son muchas las cosas que han pasado a los largo de estos días, desde cosas esperadas, hasta cosas inesperadas.

Iré descifrandome a lo largo de todos estos días que hemos comenzado con el nuevo año 2012, bonito número para hacerlo un buen año.


Miss.

14/12/11

Sueños.

Hoy he soñado contigo, pero realmente ha sido un sueño extraño. No me acuerdo demasiado de qué ha pasado, ní tan siquiera de con quién estábamos. Sí que me recuerdo caminando por el hipermercado que está cerca de mi casa (Sevilla) y que cuánto más andaba, más grande se hacía el lugar. Más calles, más salidas... Hasta el punto de que me encuentro pérdida y sin encontrar ninguna salida, para escapar de ése lugar que por momentos me va ahogando.

Entonces cuando me encuentro sola entre el tumulto de gente, apareces en la distancia, con una camisa clarita y una sonrisa en los labios. Me coges de las manos y me pides que me tranquilice, que la salida está por ahí: me indicas con la mano libre una zona, un pasillo por el que tengo que caminar hasta el final. Y cuándo vuelvo la mirada para darte las gracias, no estás.

Segundos más tarde cuándo por fín encuentro la salida, está lloviendo muchísimo y vuelves a aparecer para indicarme que me meta en un coche que está aparcado al otro lado de la acera. Me abres la puerta trasera y cuándo quiero dejarte espacio para que entres conmigo, vuelves a estar ausente, desaparecistes.

Me encuentro buscándote en el interior de un coche, que huele a tí y no logro encontrarte. Un golpe ajeno a mi sueño me despierta.

Miss.

9/12/11

Once días.

Ya son doce días y once desde que fuístes intervenido. ¿Te imaginas la cantidad de veces que he sentido ganas de ir a verte?, de coger un avión e ir a verte aunque tán sólo fueran 5 minutos. Han sido muchísimas las veces.
Y más, la tarde del día 6 de Diciembre, en la que las noticias no eran demasiado esperanzadoras. Y los nervios, las ansias y los malos pensamientos llegaron a mí como una ola de 7 metros de altura. La noche del 6 al 7 de Diciembre, la pasé contigo en mis pensamientos. Me desperté muchísimas veces, quise teletransportarme, me hubiera encantado descolgar el teléfono y oírte al otro lado de la línea. Revisé tu número una y otra vez, tús últimas letras, tús Pensamientos y deseos, y por más que buscaba alguna noticia alentadora, no llegaba.
La mañana del 7 de Diciembre decidí tomar contacto con "Inglés" -había decidido no hacerlo mientras recibiera información  por otro lado, siempre para cuidarte. A pesar de que intuía que te "enfadarías" conmigo-. Pero como era una hora muy temprana a la indicada, esperé. Y entonces fué cuándo el día 8 estaba limpiando en casa y oí salir de mi habitación ese tintineo que me lleva a tí.
Poco me importó que el suelo estuviera mojado y que quizás me rompiera un hueso si corriendo a por el móvil me caia, me daba exactamente igual. Lo importante es que ahí estaban tus letras curvadas y tan añoradas. Ahí estabas, detrás de esa pequeña pantalla que te acerca a mí. Por fín estás de vuelta a la "normalidad", al menos, a ése lugar en el que se permiten las relaciones personales y no todo es tán monótono.
Ahora ya todo está pasado y queda una larga recuperación por la que pasar, por la que como siempre no estarás ausente de nada ni de nadie, pues todos seguimos con las manos tendidas para cuándo creas que vas a caer. Un vez más hay que volver a luchar por vivir, igual que cuándo nacemos. A partir de ahora hay que ponerse una meta y cada día luchar por ello, porque si ya hemos sobrepasado una meta tan complicada, ésta es mucho más sencilla.

No te compliques en pensar cosas extrañas, no pienses que no vas a salir de ésta (aunque por experiencia sé que es muy difícil no pensarlo muy amenudo). Tu como yo sabemos que eres fuerte, que tienes ganas y que sabes luchar. Así que, agarráte a mís manos, que juntos volveremos a salir de este torbellino.

A espera de nuevas letras me tienes.

Te quiero tanto...

Miss.

 

Powered by Blogger. Diseño original de Free Css Template. Adaptado por Recursos En Mi Blog.