15/6/11

Quebranto.

Duele, duele demasiado.
Duele hasta el límite de perder la conciencia.
Hasta que te quedas sin saber qué decir, para no gritar de dolor,
para que nadie sepa que te estás rompiendo por dentro.
Mantienes los dientes bien apretados
y te ahogas con un quejido que no sale por la boca,
hasta que pierdes el conocimiento.
Entonces es cuándo te doblas
como si fueras un fino alambre entre las manos de un niño.
Mientras que lágrimas recorren los ojos
y te quedas dormida en los sitios más insospechados.

Y todo con una sonrisa en los labios, cuándo vienen a verte.
Para no parecer que estás rompiendote por dentro,
para que nadie tenga lástima de tí,
que nadie pueda decir que siempre estás enferma.

Una sonrisa que muerde la boca con dientes muy afilados,
y mientras tanto...,
te vas desangrando ante la mirada de todos,
sin que nadie más que tú, sienta como vas perdiendo las fuerzas
y la capacidad de dominar tu propio cuerpo.

Mysteries.

5/6/11

Declaración de sentimientos.





Sabías por qué Te Quiero?.
Por todas esas pequeñas cosas que nadie más que tú y yo, sabemos.
Por todas esas medias sonrisas que me regalas, mientras observas mis gestos,
mis movimientos labiales.
Por todo lo que me dás, sin esperar nada a cambio.
Por esos silencios que me regalas, cuándo más necesitados son.
Por esas letras que derramas.
Y juegos forzados, que has aprendido con los días y que siempre dices que acaban dejandote "majareta".
Por esas broncas que siempre calan muy hondo.
Por todas esas historias que me cuentas y que me hacen soñar despierta.
Por esos "enfados".
Por todos esos secretos que compartimos.
Por llevarme siempre escondida en tu bolsillo.

Por que sin tí, ya no sería lo mismo seguir.

Por eso, y por todo aquello que nadie más que tú y yo, sabemos.

Te Quiero.

Mysteries.


P.D.: Decías que te gustaba el rojo?.

4/6/11

Brillantes las estrellas.

La noche acaba de hacerse notar en el exterior de casa. El cielo oscurece y las estrellas comienzan a relucir en el firmamento. Son tantas las veces que oía decir:

.-¿Ves esa estrella que brilla tanto?-. Sí, respondía yo siempre.
.-Pues esa estrella es... -. Siempre era un familiar que nos había dejado.

Y una vez más, como muchas noches de verano, salgo con mi pijama de tirantes y unas zapatillas. Me siento en una silla, debajo del cielo oscuro y estrellado. Agudizo mis oídos, me dejo caer sobre el respaldo de la silla, y reclino mi cabeza hacia atrás. Para buscar esa estrella que brilla más. La más brillante de todas. Una vez la localizo, sonrío. Sé que él está ahí, sentado sobre ella, mirandome. Sé que me vigila cada noche, mientras que le cuento mis penas y alegrías. Estoy segura que nunca me ha dejado sola. Más me consta..., que me sigue queriendo. Son tantas las veces que te miro a los ojos cuándo me meto en la cama, que tu sonrisa se ha quedado grabada en mi mente. Tus ojos verdes, tu piel sonrosada. Tu frente reluciente y herida (la cantidad de veces que te dabas golpes y decías que era por falta de pelo, risas y más risas).
Demasiadas eran las veces en que me iba a tu lado, en aquella habitación en la que sólo estabas tú junto a tus cosas. Nadie podía tocar nada. Nadie podía mover nada. Pero siempre me dejabas sentarme en tu sofá. Leer el periódico que estabas leyendo cuándo yo llegaba. Siempre por la misma página, "Sucesos". Serían mil las veces que me decías: "Guapa". Y dos mil las que yo te contestaba: "Anda ya"...

Jamás olvidaré las últimas palabras que me dedicastes el día que nos despedimos. Despedida que iba a ser corta y que se ha hecho casi eterna.

Recuerdo mientras salía por la puerta, que decías en voz alta:


-Eres la más guapa de toa Sevilla entera-

Te acuerdas de eso, abuelo?. Haz que tu estrella brille más fuerte si es un sí.


Mysteries.

Tu ausencia.



ENSEÑAME A VIVIR SIN TÍ,
porque el día que tenga que hacerlo,
no voy a saber hacerlo sola.


Mysteries.

A tí.

Qué nombre podría darle a todo ésto que siento en el interior, cada vez que te pienso.
Quizás no sea la más indicada para hacerlo, pero es que nadie puede imaginarse lo que late,
aquí, en el interior.
¿Será lo más razonable gritar al mundo todo lo que late dentro de mí? ó ¿será mejor que me calle?.


No soy capáz de acallar el grito que da el corazón cuándo te siente cerca.
Como se abren las cuencas de mis ojos, cuándo te ven.
Me siento inútil cuándo procuro dominar una sonrisa estúpida,
que se me escapa.


Cuantas las veces en que me miro al espejo, mientras paseo mis dedos por el pelo,
¿recuerdas las veces que lo hacías tu?.


Mis ojos marcaron cada uno de tus gestos cuándo acariciabas mis mejillas,
al igual que cuándo me observabas, con esa ternura que tanto escondes.
¿Acaso te dá miedo demostrar lo que sientes?.
Sé que te pensabas que no te observaba, pero sí que lo hacía
y sé de memoria tus medias sonrisas...


Mysteries.

 

Powered by Blogger. Diseño original de Free Css Template. Adaptado por Recursos En Mi Blog.